sábado, 17 de noviembre de 2012

Licántropo



Licántropo salvaje, animal insaciable y feroz,
bestia que ha clavado sus colmillos en mi.

Me has hecho tu esclavo que ansia el castigo delicioso
de tus garras que cavan surcos en mi humanidad,
tu suave pelaje que apesta a almizcle excita mi animalidad,
me enciende en celo y abre todos los cerrojos de mi cordura,
tu aliento carnívoro exhala cadenas que se clavan hasta mis huesos,
te temo y te deseo,
ansió sentirme agonizante bajo el peso de tu cuerpo
que exuda miel silvestre
dejándome pegado a ti sin escapatoria posible.

Trasportas mi conciencia a la mazmorra oscura del placer y
dominas mis sentidos hipnotizándome con la plateada luna de tus ojos intimidantes
y desorbitados por el hambre.

Húndete de nuevo en mi e invádeme con tu veneno,
dulce cicuta que deseo.
Asfíxiame y destrózame, mátame lenta y placenteramente
para disfrutar hasta la muerte la gozosa libertad que explota
dentro cuando hayas desangrado mi cerebro.

(Poema de un amigo cazador, Nacho Valesco)


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